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Rosados VS Claretes

Es una conversación mítica entre los amantes del vino, es incluso, motivo en  ocasiones de discusión o debate entre amiguetes, no obstante, es probable que ninguna de las partes que se posicionen en la misma tenga la razón absoluta. Gracias a Dios, la riqueza cultural y diversidad en el bebercio que caracteriza a España, dependiendo de la provincia o comunidad autónoma en la que nos encontremos, cuando alguien quiere pedir una copa de vino rosado, pide un clarete y cuando alguien quiere referirse una copa de clarete, pide un rosado.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el tema es peliagudo y la discusión perdurara con el paso de los años por muy definidas que estén las diferencias entre los dos conceptos pues la fina línea que separa el uno del otro es en ocasiones casi invisible, no obstante, como decía un amigo, “haberlas, haylas”.

Las principales diferencias entre el rosado y el clarete son dos: Se elaboran de forma diferente y los tipos de uva utilizados en su fabricación son distintos.

A continuación, os explicaremos con un poco más de profundidad en qué consisten las diferencias con el principal objetivo de intentar ayudaros cuando os veáis envueltos en la ya típica discusión: Rosado vs Clarete.

El clarete: Es un vino joven o de año que se elabora con una mezcla de uvas tintas y uvas blancas, de ahí su color pálido. En el aspecto legal el denominado “clarete” ya no existe pues debe ser clasificado como vino rosado, a esto hay que añadirle que desde hace algunos años organismos reguladores de la UE no reconoce al vino clarete como un tipo de vino al prohibir el etiquetado de las botellas con este término por conveniencia entre los diferentes países que la componen. En la cata de un clarete podríamos encontrar la acidez común en los vinos blancos, toques de frescor, una pizca de amargor y algo de sequedad.

El rosado: Se suele elaborar solo con uvas tintas. Los rosados, por norma general poseen un color más oscuro que el clarete, aunque este varía dependiendo del tiempo que el hollejo (piel de la uva) ha estado en contacto con el mosto. En un rosado, a diferencia de en un clarete, podemos encontrar diferentes clases en función del tiempo en barrica y tiempo pasado en bodega, ofreciéndonos así, joven, (menos de 6 meses en barrica, menos de 12 meses en bodega) crianzas (6 meses en barrica, de 18 meses en bodega), reservas (6 meses en barrica,24 de meses en bodega) y grandes reservas (6 meses en barrica, 24 meses en bodega). La elaboración del vino rosado se asemeja bastante a la elaboración de los vinos blancos. En cuanto a la cata de los vinos rosados podemos destacar olores con tonos rosa fresa a rubí, aromas afrutados y varietales muy destacados, ligeramente ácidos y con mayor persistencia en boca que los vinos blancos.

Sea cual sea el termino utilizado, sean cual sean nuestras opiniones sobre la problemática Rosados vs Claretes todos deberíamos reconocer que el placer de tomar una copa fresca de cualquiera de estos dos viejos conocidos en un día caluroso es, sencillamente, una maravilla.

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